COSITAS MÍAS

Termina el mes de Junio, la primera mitad del año. Creo que cada año decimos algo similar. Cada semana: "qué rápido pasó" y cada mes y así, todo el tiempo. Y es que en realidad sí, sí que es corta la vida. Dure lo que dure, es corta. Viviendo intensamente es la manera que he encontrado de sentirla plena y prolongarla, por así decirlo.




En esta ocasión me encuentro escribiendo como lo hacía en mis cuadernitos hace muchos años. Al principio de este blog publiqué sobre esto en una entrada: que es algo que siempre hice, que cerré esos cuadernos y así los mantengo. Dejé de escribir por mucho tiempo y con este blog lo he retomado todo, ahora de esta manera. Y es así como en este momento estas líneas son un recuerdo vivo de lo que solía hacer, algo así como un "diario".


Sentí la necesidad de hacerlo así, de recapitular un poquito, de volver sobre mis propios pasos. Al cabo que cosas bien duras en cuanto a temas me han tocado y aún falta con lo que comenzaré el mes de Julio, un crudo caso real de abuso sexual que me ha tenido impactada.


La cuestión es que enmedio de todo, sigo viviendo. La vida sigue, a un año del gran viaje de mi mamá, a quien tanto extraño y amo. Julio y yo estamos muy tranquilos compartiendo nuestras vidas y dando los dos el valor a cada segundo. Los dos hemos perdido a nuestra madre ya, los dos hablamos siempre de ellas ¡Y de tantas otras cosas! Somos afortunados de tener vida, de poder compartirla y de estar tan unidos, de ser uno solo. 


Ahora nos ocupa la gatita que se introdujo al edificio y que ya nos advirtieron que no puede estar aquí. Nunca dejará de sorprenderme la falta de sensibilidad hacia otros seres vivos que tanto nos necesitan. 


Amigos con los que nos hemos reencontrado, canciones que nos hacen regresar al ayer porque es bello, recordar es siempre bello, saber que hemos vivido es bello. 


La noche pasada una gran lluvia adornó mi madrugada. ¡Cómo he disfrutado siempre la lluvia! Aunque ahora va ese goce con una mezcla de tristeza por la gente que no tiene dónde protegerse de ella. Como bien me decía una amiga, "la naturaleza con toda su belleza tiene su dosis de crudeza al mismo tiempo". Pero así toca vivirlo, solamente que un pensamiento  de luz por los demás no nos quita nada, nada. 


Vienen a la mente cosas sin siquiera llamarlas. Es algo así como mirar una película y se presentan como un flash las imágenes de determinados tiempos del vivir. Me encanta eso, me encanta. Me veo en todas mis etapas, hasta me siento, huelo mi ropa, mi perfume, el olor de la calle o de la habitación o del lugar del que se trate. Vivir todo esto es tener la certeza de que todo se graba, siempre digo que Dios tiene un disco duro con la vida de todos. Por eso y más, sé que hay ese más allá donde todos nos volveremos a encontrar. 


Me doy cuenta que estos seis meses ha habido de todo, como siempre: nacimientos, pérdidas. Estas nos obligan todo el tiempo a reacomodar esa esquina donde guardamos las ausencias. Es inevitable, es necesario.


Encuentros, desencuentros, un sol lindo brillando y calentando un poco más que de costumbre, me lo dice cuando salgo al balcón con mis perritas. Filtro solar, y un azul con más o menos nubes impacientes por cambiar sus formas. Alguna vez vi la forma de la cabeza de mi papá, nunca lo voy a poder olvidar.


Me encanta la naturaleza y tener pedacitos de ella en plena ciudad capital, donde abunda el smog, el tráfico, la violencia pero también las sonrisas amables. Bueno bueno, estas así como que "abundar" no tanto, pero sí que las hay y hay que atraparlas y no dejarlas pasar. Que queden, que formen parte de nuestro vivir. Querer conservar lo bueno, lo mejor de cada día.


¡Qué cosa! Siento que soy yo otra vez. No porque haya dejado de serlo, sino por esto que estoy haciendo ahora. Y vienen a mi mente mis madrugadas de tantos años atrás con mi bolígrafo y mi papel, cuaderno, lo que fuera donde pudiera plasmar lo que sentía. No podía dejarlo, me era como el respirar. ¡Cuántas cartitas te escribí, Dios mío! Te hacía partícipe de todos mis sentimientos, de mis emociones, también de mis tristezas. En fin, de todo lo que era yo. 


Si terminaba de ver una película que me había dejado algo, o mucho, lo plasmaba porque la emoción me obligaba. Siempre era esa cosa de razonar sobre las vidas humanas, sobre sus significados, sobre sus "por qué" y "para qué". 


Siempre me ocupó la mente, el pensamiento de las vivencias. De vivir con ellas, de darles su valor. De darme cuenta de que estaba viva. De que sigo viva. Me daba terror pensar en pasar por la vida sin darme cuenta y verla ya de lejos, irse, estarme despidiendo. Afortunadamente, no es así.


Me alegra infinito que a pesar de que los años se van acumulando la ilusión sigue, y que nada me es indiferente. Absolutamente nada. Esto a veces es causa de tribulación, porque hay cosas que no se pueden cambiar, pero a los ojos llorosos de quien padece, se les puede acercar un pañuelo. 


Disfruto a mis animalitos, ahora durmiendo. Me dan paz, amo a los animales con todo el corazón. Tenerlos aquí es un deleite y trato de retener las lecciones que me dan todos los días.


Vivir otras vidas a través de los libros, son momentos únicos. Todos únicos e irrepetibles, así como somos los seres humanos. ¡Gracias a los escritores que han dejado su vida y a sus personajes, ficticios o reales! Nos permiten adentrarnos en mundos diferentes cada vez, viajar por espacios y por intelectos y sentimientos. 


Y así paso mi última madrugada del mes de Junio, como tantas otras hace ya muchos años. ¿Cuándo me atreveré a leer todo aquello? ¿O alguna parte, quizá? No lo sé, no lo tengo planeado. Soy mujer de impulsos. Así la estoy pasando, y noto que mi esencia sigue intacta. Con más aprendizaje, con más penas pero también con más alegrías. Dándome cuenta de lo que vale y lo que no, de lo que quiero y de lo que no, porque el tiempo se acorta y ya, ya no queda dejarlo ir en cosas que no van con mi vida. 


Deseo de corazón que la segunda mitad del año que resta sea buena, para cada uno sin excepción.  Que haya treguas, descansos de tanta rudeza como hemos pasado, que todo sea bueno. 


FELIZ MES DE JULIO PARA TODOS! 







Las cosas más sencillas de la vida son las que tienen más valor.


¡Amar siempre! 








Comentarios

  1. Muy linda entrada, tierna, dulce, con un dejo de nostalgia, esa que llega con los años donde el sentirla nos hace ver todo lo vivido, con lo que fuimos agraciados, todo aquello que nos dio y nos permitió compartir esta vida, muy deliciosa para suavizar al corazón, Un abrazo grande y gracias por ella

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    1. Themis, y muy tiernas también tus palabras, muchísimas gracias. Por estar, por acompañarme, por todo. Un abrazo y beso grande 😘

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  2. Hola Maty, pues sí, la vida no espera a nadie, va rápido, demasiado rápido. Bonita reflexión, hay que concentrarnos en las cosas bellas, tratar de rodearnos de ellas pues son como un escudo contra tanto sin sentido que hay alrededor. Llegó Julio y espero que con él para ti, para mí, para todos vengan cosas buenas. Te dejo un abrazote.

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  3. Hola Maty, de corazón deseo que estos seis meses que faltan para terminar el año, sean los mejores en emociones, sentimientos, salud y felicidad, para ti y para todos. La vida es así, rápida y veloz, por eso hay que pisar el freno de vez en cuando para apreciar lo que va quedando en la carretera. Un abrazo muy fuerte.

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    1. Así es Mar, pisando freno pisando freno y no dejar de ver el camino. Gracias! Un gran abrazo!

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