SE ME PERDIÓ EL MAR





Estar aquí, al fin! No lo puedo creer, tanto que lo deseé, y tanto tiempo atrás. Pero siento algo raro en el ambiente, ¿por qué lo veré todo de este color, así como si fuese a través de un filtro anaranjado? No sé.
¡Qué sueño tengo! No puedo parar de dormir. Pero debo despertar o se acabará el tiempo.
¡Dios! Se ha pasado el día, ya es de noche y así no puedo ir a la playa. ¡Se ve todo tan obscuro! ¿Por qué lo miraré todo tan extraño? ¿Cuál será el camino para llegar a la orilla del mar? Dormiré de nuevo, cuando amanezca lo veré.
Estoy sola en este cuarto de hotel, como entre sombras. Hay gente, pero no la puedo ver y no sé quiénes son. Lo que sí noto es que no tienen las ganas que tengo yo de zambullirme en esas aguas que recuerdo tanto, ese color turquesa. Tirarme en la arena y broncearme, así cuando llegue a casa las marcas que dejará el Sol en mi piel me recordarán estos días. Pero debo llegar al mar, ahora parece que siguiera en la ciudad, pálida como siempre. 
¡Luz natural otra vez! A través de esta puerta de cristal no puedo pasar, el mar entraría al cuarto si la abro. Qué raro, antes no era así. Lo miro y me causa cierto temor, no hay playa... sólo agua. Al mismo tiempo, no me deja de sorprender. 
Voy por la otra puerta... muchas ramas, piedras... pero creo ya encontré dónde asolearme... sí, en ese pedacito está bien. Pero... el Sol se ha metido ya, es tarde otra vez. Pronto regresaré, me queda poco tiempo y si no llego aquí cuando el Sol esté en su punto, no alcanzará a rozar mi piel.
Dormiré de nuevo, los ojos me pesan, me pesan mucho. ¡Qué raro está todo! La sensación de que se acaba el tiempo es más palpable cada momento que pasa. 
Sigo espinando mis pies en los intentos de llegar, y se ve más lejos aún. Cargo mi toalla con ilusión pero con temor porque algo me dice que... que... ???

De nuevo el tiempo pasó, ya me voy del mar. Lo vi, por un cuarto casi entra y eso no me había ocurrido antes. Extraña forma de verlo! Otro viaje tan cerca de él y tan lejos. Saberme aquí y no poder decirle que he venido, lo mucho que lo añoro, cuánto deseo su canto y su frescura. 

Sí, dormí de más, es verdad. Y en este despertar extiendo mi brazo, observo mi mano que parece hablar y querer consolarme, decirme que en el siguiente viaje el gran mar ya no se me perderá. 
Cierro los ojos y me digo a mí misma: 

Cada intento lleva en sí mismo su recompensa. 

Dormir nos puede distraer. 

Cada despertar puede ser de vida nueva, o de vida muerta. 

Comentarios

  1. ¡Hola, Maty! ¡Qué ternura de monólogo! Tus palabras siempre nos hacen reflexionar y mucho. Por un lado, tu protagonista ansía ver el mar, pero cuando está con él, de repente, tiene mucho sueño y necesita dormir, no sabe lo que le ocurre y confiesa que es todo muy extraño. Creo que representa un poco las ganas de conseguir algo, pero cuando por fin se consigue, tanto nos hemos cansado en el proceso que no lo disfrutamos. La conclusión sería no obsesionarse con nada, solo lo justo, porque con la obsesión podemos perder nuestra energía y, por tanto, ya no disfrutaríamos de eso que con tantas ganas perseguíamos. Gran enseñanza, por tanto. Lo importante es tu frase final: despertar para conseguir una vida nueva cada vez.
    De nuevo, mil gracias por participar, un valioso aporte el que nos dejas.
    Un fuerte abrazo. :)

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    1. Merche, muchas gracias por traerme a tus retos. Tu interpretación es buenísima, puede haber varias y la tuya dice mucho.
      Me disculpo por tardarme en responder.
      Muchas gracias como siempre, un abrazo!

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  2. Bueno, estará ahí por si decide regresar.:)

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  3. Muy buen relato Maty, me ha gustado mucho. Felicidades.
    Un saludo.

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  4. Comparto tu idea de despertares y amaneceres. Y el sueño...Enhorabuena

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  5. Hola Maty. Que belleza de relato. Se siente la necesidad de la protagonista de ver el mar, las sensaciones que percibe en su sueño y la conclusión final: despertar para volver de nuevo a la vida, o volver a empezar ese círculo diario que termina de nuevo en otro sueño anhelando el mar. Que emociones dejas y que reflexivo. Un abrazo

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    1. Nuria, gracias! ¡Qué bien lo interpretarse! Te agradezco mucho tus palabras y tu presencia. Un abrazo grande.

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  6. Que lindo Maty... y fíjate que los que vivimos a escasos metros del mar, muchas veces no lo valoramos hasta que lo perdemos. Siempre se ha dicho que un isleño no puede estar 30 días lejos del mar... y algo de razón hay, ahí.

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    1. Gracias, quien seas, gracias! Así es, valorar lo que tenemos es garantía de momentos únicos 😊

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  7. Ay, los sueños...Siempre es un deleite leerte. Estupendo monólogo, Maty.

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  8. Yo nací en la costa y ahora estoy lejos. A veces sueño con volver a ver el mar. Un abrazo Maty.

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    1. ¡Naciste en la costa Federico! Claro, comprendo tus ganas de volver. Te mando un abrazo 🌹

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  9. Estar y no poder llegar, querer alcanzarlo y que se desvanezca, esas ilusiones a las que nos someten los sueños, los delirios, ese deseo irrefrenable de ser transportado y aunque sea durante unos instantes sentirse parte de ese espacio ansiado. Muy bueno, Maty, abrazo grande

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  10. Hola Maty, muy buen monólogo. Fíjate que me fascina el mar, (casi toda mi vida he vivido en su orilla o muy cerca) y me dio un poco de angustia ver a alguien desear tanto el mar y que éste le fuera esquivo. Hay sueños que hasta nos cansan. Yo espero que tu protagonista pueda al fin zambullirse en esa gran inmensidad. Te mando un abrazo.

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  11. Muy bien ambientado el relato dentro del sueño, Maty, a veces he sentido mientras leía, un "desasosiego" poniéndome en la piel de la protagonista, queriendo ir a la playa, tomar el sol... y ella duerme, como si volviese siempre al mismo sueño. Pero el final con las reflexiones, lo dice todo y mucho:

    "Cada intento lleva en sí mismo su recompensa.
    Dormir nos puede distraer.
    Cada despertar puede ser de vida nueva, o de vida muerta".

    Si no se intenta, nada se consigue.
    Dormir, hasta despierta, es capaz de distraer a la más grande aventura.
    Cada despertar... de eso depende cada quién.

    ¡Genial!
    Un abrazo, que te acaricie como la mar.

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    1. ¡Qué bonito comentario Mila! Mmm

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    2. En vez de borrar el comentario inacabado, te cuento que se me soltó este aparato, dio tres vueltas y escribió esas "Mmm's " sin mi permiso.
      Pues iba a decir que increíblemente te introduces en este sentir, como ser de corazón que eres.
      Sí que me acarició el abrazo como la mar. Muchos abrazos!

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  12. Lo importante es despertar a una vida nueva siempre que sea posible, pero al menos despertar. Los sueños nos conducen por parajes extraviados de la mente difíciles de interpretar. Tu dejas abiertas magistralmente varias posibilidades que mantienen al lector bien atento. Llegará el momento en que la novedad sea otro tipo de despertar. Quién sabe, igual a una nueva dimensión que nunca llamaré muerte.

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    1. "Que nunca se llamará muerte"... Sí! Gracias Marcos, qué lindo!

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    2. Soy yo, no sé por qué salió "anónimo" ☺️

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